laboratorio LEEE

lunes, 24 de junio de 2013

BOCADILLO NOCTURNO por KOKO


1: Género masculino.
2: Género femenino.
Noche o madrugada. Usted decide.

1: ¿Oíste eso?
2: Si. ¿Crees que sea un…?
1: Shhh… espera (Pausa). No, no es.
2: No te acerques… está muy oscuro.
1: Está cerca… puedo sentirlo.
(Se escucha el llanto de un bebé. 1 y 2 corren hacia él).
2: Es… es… ¡Es un bebé!
1: Dámelo.
2: No… no por favor.
1: Dámelo. Sabes lo que haremos con él.
2: ¡No!, déjalo ahí… alguien vendrá por él.
1: ¡Lo abandonaron!, nadie vendrá por él.
2: No. Déjalo. Déjalo y vámonos.
1: No me iré de aquí sin mi comida.
2: No es tu comida.
1: Lo es… yo lo encontré… es mío.
2: No puedes comerlo.
1: ¿Acaso no tienes hambre?
2: Si. Tengo mucha hambre, pero no por eso me comeré a éste bebé.
1: Has comido peores cosas.
2: Pero nunca a un bebé.
1: ¡Maldita sea, mírate! Tienes la piel pegada a los huesos, estás enferma, orinas sangre, los dientes se te están cayendo, eres débil, no puedes correr…  Ésta criatura es un regalo, no puedes decirle que no.
2: ¿Y si fuera nuestro bebé?
1: No lo es.
2: ¿Pero y si lo fuera?... No querrías que alguien se comiera a nuestro    bebé.
1: ¿Por qué ahora ése instinto maternal? Nunca antes habías pensado en los padres de todas las criaturas que te has comido ¿cierto?... Hemos pasado meses sin comer carne de verdad, no bebemos agua hace más de dos semanas… (2 lo interrumpe)
2: ¡Por eso mismo!, han pasado meses sin que comamos carne… podríamos aguantar una semana más…
1: ¿Qué quieres que hagamos con ese maldito bebé? ¿Conservarlo?
2: Sí.
1: Estás loca… ¿Cómo piensas alimentarlo? ¿Acaso tienes leche en tus escurridas tetas? Esa criatura no es de los nuestros. ¡Míralo! Es negro…
2: No puedo comerlo.
1: Yo sí. Dámelo. Si quieres te guardo una de las piernas.
2: Entonces tendrás que comerme también a mí.
1: (Ríe) No seas tonta. No podría comerte.
2: ¿Por qué?
1: yo no como mierda.
(2 suelta al bebé y ataca a 1, éste aprovecha que le ha abandonado y lo agarra).
2: Si lo muerdes te mato.
1: Al menos moriré con la barriga llena.
2: Hemos pasado tanta hambre que muchas noches he pensado en devorarte mientras duermes… No me da nada arrancarte la piel a mordiscos.

(1 Lame los dedos del bebé).
1: ¿Acaso no te excita?... ¿Sientes el olor de la placenta?, lleva pocas horas de nacido… sus huesos son blandos y su carne es tierna. Podrías partirle el cráneo de un mordisco aún si no tuvieras dientes. Podríamos empezar por las manitos y dejar las piernas como postre. Si quieres te regalo la primera mordida… puedes morderle el cuello, sé que te gusta empezar allí… Mírate, ya estás babeando. No puedes resistirte.
2: (Voz débil) Yo puedo…
1: Anda. Muérdele un dedito… sólo eso… un dedito. Si no te gusta lo dejamos aquí y esperamos a que alguien lo encuentre… podrá vivir su vida sin un dedo.
2: sólo lameré su cuello… una lamidita y ya.

(2 Lame el cuello del bebé).
 
1: ¿Cómo está?
2: Es dulce.
1: ¿Quieres darle otra lamida?
2: Sí.
1: Anda… sólo una lamida más.

(2 no puede dejar de lamerlo).
1: Si… así… un poco más fuerte… vamos… muérdelo… muérdelo… ¡Muerde!... ¡Vamos!... ¡RUGE MI LEONA!
(1 y 2 saltan sobre el bebé. Oscuridad inmediata).
Se escucha el disparo de una escopeta. Los faroles de una camioneta se encienden. El hombre que desciende el auto grita: LE DÍ.


  

miércoles, 19 de junio de 2013

CONTRALUZ por Joan



1- Soy una paloma, exactamente, una torcaza, una torcaza de parque, de catedral, de asfalto, de febrero, de tantas. Entro por el patio de esta casa a las seis y treinta y ocho de la mañana cuando todos duermen antes de preocuparse tontamente por nada. Yo ya estoy tontamente preocupada por nada. En el piso hay unas bolsas de mercado, ayer mi familia favorita fue tarde al supermercado y al regresar no quiso abrir las bolsas para poner los víveres en la nevera. Estaban cansados. Esto es bueno para mí. Esto es bueno para mí, digo yo que soy paloma torcaza, y es temprano. 

2- Soy Albán, soy editor de los videos institucionales de un Jardín infantil, y todos los días edito la vida de los niños del jardín, porque hay cosas que no hacen falta ni mella en la vida de un niño, y de todas maneras cuando crezca, no se va a acordar de lo que hizo en el arenero, o a la hora de la merienda, mucho menos de lo que no hizo en el arenero o a la hora de la merienda. Ayer vi en una página que el olvido es una mentira que nos gusta recordarnos, porque si ya hemos olvidado, cómo podemos recordar que hemos… ¿Cómo es? Sí, que la memoria es un imposible, todo es ufanarse y engreírse. No recuerdo en qué página lo vi, ese es el punto. En este momento  estoy levantándome de la cama para preparar el---

3- Yo soy Marta, estoy dormida.

2- No soy un hombre muy exigente. A mí me gusta que todo fluya por voluntad, no me veo diciéndole a alguien, mira, lo que tú tienes que hacer, lo que tú tienes que pensar es. Yo creo que lo mejor que puedes hacer en este momento es. No. Eso no es muy bueno. No tanto. Bueno, lo digo desde mi punto de vista.

3- Yo soy Marta, sigo dormida.

Coro- Esta es una franja radial publicitaria vacía: son las seis de la mañana y cuarenta y tres minutos.

2- En alguna parte de la ciudad debe haber una persona en esta posición, agradeciendo por tener un nuevo día por delante.

1- De alguna manera, no sé cómo, me quedé entre una lechuga y una red de tomates de árbol, y no encuentro el camino de vuelta fuera de esta bolsa. Hago esto todos los días, pero hoy no sé qué pasó. Usualmente cuando escucho pasos por la escalera ya. O basta solo con el péndulo del reloj, estoy despegando vuelo, para ocultar mi atrevimiento. Soy una paloma torcaza, se cuál es mi lugar en el mundo. Pero hoy, no sé qué paso. Estoy atrapada. Me siento atrapada.

2- Bajo las escaleras. Acabo de recordar algo. No le puse luz a un fotograma. En la oficina. Estaba en la franja de los niños untados de barro, y había una contraluz horrible y… 24 fotogramas por segundo. Multiplique. Uno por uno, luz artificial. Aunque eso nadie lo nota. En el 23 me llama Santiago para recibir un paquete. Cuando volví, me fui a la franja de la piscina, y me quedó el 24 con esa bendita contraluz. Lo peor que puede tener un fotógrafo en contra es la luz. Bueno. Yo no creo que nadie se dé cuenta. ¿O sí?

1- Solo tengo un ojo por cada lado de la cara. Solo tengo un ojo por cada lado de la cara.

3- Yo soy Marta, sigo dormida.

Coro-  / Último peldaño / Roce de la olla contra el fregador / Chorro, agua / Corta chorro, agua / Fósforos: uno /  Fuego: Uno / Nace el mundo de nuestros días / Gas: 17 mil pesos este mes, 19 mil el mes pasado / Un hombre sostiene el aliento del día anterior mientras espera que el agua suelte el suyo /

2- Mientras espero, pienso en Marta. Ayer intenté tocarla. Otra vez. Pasé mi mano por debajo de su cobija y---

--- Pausa.

1- Creo que se dio cuenta.

2- Ya recuerdo. Ayer, antes de entrar al cuarto, sentí un silencio en el cuarto, decidí no entrar. Aún. Me asomé por la puerta entreabierta y la vi sentada junto a la ventana. Entraba por la ventana una luz amarilla, pálida, era de tarde. Estaba solamente mirando a cualquier parte, pensativa. Pero una mano suya, una mano suya acariciaba su pantorrilla, mientras pensaba. ¿En qué pensaba? Suavemente los dedos recorrían la pantorrilla, hacia arriba y hacia abajo. Mientras recordaba. Qué recordaba, pienso ahora. Qué recordaba. La luz no me dejaba ver su gesto, solo la silueta. Maldita contraluz.

1- Estoy atrapada. En general somos silenciosas, solo hacemos ruido cuando volamos. Pero en este momento no puedo volar. Estoy atrapada. Me siento atrapada.   





jueves, 6 de junio de 2013

LEEE - Laboratorio Escuela de Escritura Escénica

¿Qué es LEEE?

De manera formal, LEEE se define como un laboratorio permanente de escritura escénica con sede en la ciudad de Cali -Colombia, único en nuestro país en su propósito de generar escuela en torno a la investigación y creación dramaturgia de forma continua e independiente.

De manera vivencial,  LEEE se define como la construcción de un grupo de inquietos que unidos por su necesidad de escribir teatro, cine o danza, esperan las mañanas de domingo para entrenar, ser escuchados y escuchar a otros escritores. En este juego surgen las palabras organizadas por impulsos orgánicos, intuiciones e intenciones indefinidas que dan forma a universos dramáticos que crecen junto a sus creadores y testigos de nacimiento.

Como sólo lo hecho por necesidad, pulsión  o impulso inevitable LEEE se sostiene del encuentro, de la intención hecha acción y los sueños materializados con palabras.